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02/10/2007
El Vasco

No es Región de Murcia, pero si parada habitual de los que nos gusta el comercio, no el de intercambio, sino del de mesa y mantel. En la ruta murciana, ya enfilado desde Madrid a nuestra querida tierra de ñoras y pimientos, en el pueblito de Villarrubio se encuentra El Vasco. Oasis culinario en una lengua que Murcia estira hasta Madrid para degustar en mitad de ruta los mejores platos españoles, manchegos y vascos. Si aún no has parado en las salida 93 de la A3, estás tardando, compañero.
El Vasco es un restaurante sin complejos, con salón de barra metálica de carretera, y con salón de buen mesón con mesas de madera rudas y bien puestas. No se equivoquen, que no estamos hablando de una parada a menú que esté medio bien, no. El Vasco es tela marinera, canela en rama, caviar de beluga en esto del comer. El servicio es celestial, con El Vasco por allí controlando y saludando a los muchos, muchos, muchos clientes que no sólo pasan por allí en ruta, sino que vienen desde Madrid a huevo para comerse un guiso y alguna carne. Si hay que destacar algo de El Vasco es su carta. Amplísima, pero no exagerada, porque todo está especial. Desde la ensalada mixta con tomates de nivel hasta los chipirones en su tinta o las kokotxas, el bacalao al pil pil, y todas las carnes. Pero ojito, que no se puede ir usted de Villarrubio sin probar unas alubias rojas con chorizo y una copita de vino de la casa, que estará usted en el cielo lo que duren las cucharadas. Menudos guisos que se gastan en El Vasco. Lentejas, judías, alubias, negras y rojas, con ese sabor que sólo saben darle los que las comieron de su abuela, cocinadas a fuego lento y con mil secretos de cocción. Una auténtica delicia.
Prueben el conejo, las migas de pan con huevos y chorizo, los riñoncitos al vino, las chuletas de cabrito o el solomillo con queso manchego, que son auténticas obras de arte. El Vasco es uno de esos sitios en los que el llantar se mantiene como en aquellas posadas de mitad de ruta en los tiempos remotos. Si alguna vez tuviera tiempo me quedaba a hacer noche en Villarrubio, después del comidón, que es lo suyo. De postres no andan mancos tampoco, que las natillas caseras son para perder el juicio. El Vasco, uno de esos sitios que no necesita presentación, pero que hay que no olvidar, porque ya es un clásico español. Si no lo conocías, me debes una, porque vas a flipar. Vale.FICHA
Restaurante El Vasco : Salida 93. A3 (A 100 Km de Madrid, ruta dirección Murcia). Villarrubio. Categoría: Mesón-Restaurante. Permitido Fumar en zona. Cubierto X Pax.: 25/ 30 €. Mesas: comedor interior, barra. Aseos: Bien. Servicio: Muy Bien. Presentación y calidad productos: Bien. Entorno: Bien Recomendaciones: Guisos, alubias rojas y negras, migas con chorizo, bacalao al pil pil, chuletas de cabrito, carnes. // Con buen Parking.
(*): (Muy Mal, Mal, Regular, Bien, Muy Bien, Excelente)
Puntuación Total (0/5): * * *
23/10/2007
El Venezuela

El Caldero (I)
La controversia acerca de dónde sirven el mejor arroz caldero de Murcia probablemente sea eternamente irresoluta. Y es, en cierto modo buena, pues anima el cotarro gastronómico y las discusiones arrociles, estivales sobre todo.
Si bien, nadie puede discutirle al Venezuela ser referencia obligada en cuanto a la antigua receta costera. De ahí que se pueda titular ‘El Caldero’, así, en mayúsculas, pues en sus fogones se prepara El Caldero por antonomasia de la orilla norte del Mar Menor.
El punto exacto de la cocción que debe tener el grano en un caldero, la cantidad justa de caldo remanente, los sabores de las ñoras y ajos que asaltan al paladar recordándole viejos guisos marineros y que dan el maridaje perfecto al mújol, la dorada y la morralla que engendran el caldo… Son las características que debe lucir un rotundo caldero y que el Venezuela las firma.
No es sólo esa virtud (que por sí sola ya valdría) la que guarda El Restaurante Venezuela. Bordan otros tipos de arroz con frutos del mar. Y la dorada a la sal es marca de la casa. Sólo el hecho de ‘marisquear’ en la barra sin intención de dar paso más allá merece la pena.
Y es que, asomarse al bucólico expositor de pescados y mariscos da la impresión al visitante de encontrarse en una prolongación de la cercana lonja de Lo Pagán y de oír aún los ecos de la subasta. Y cae fácilmente el comensal en la tentación de iniciar un prólogo del caldero con los magníficos salazones, langostinos de la sabrosa laguna o unas resultonas almejas a la marinera. ‘Introito’ peligroso si de gozar el caldero en toda su extensión se trata, y es que reservar apetito para la tierna carne del mújol que se sirve tras el arroz debería ser de obligado cumplimiento.
Pero si bien acaba lo que bien empieza, fundamental es aguantar el último ‘arreón’ y dejarse llevar aconsejados hasta la tarta casera de turrón, de la que dicen es la auténtica causante del retorno de muchos.
El precio del homenaje no aparenta ser barato pero si valoramos la relación calidad – precio resulta inapelable. Más, cuando se recibe el trato amigable pero educado de una plantilla de profesionales de toda la vida, de los que quedan pocos en el sector, que da pie a esas cosas tan sólo posibles en este rincón de España como que te acomoden un calderito llegando pasadas las cuatro de la tarde.
FICHA
Restaurante Venezuela: paseo marítimo de Lo Pagán. Lo Pagán, San Pedro del Pinatar (Murcia). 968 18 15 15. Categoría: Restaurante, marisquería. Permitido fumar. Reservados. Cubierto X Pax: 35/40 €. Aseos: Bien. Servicio: Excelente. Recomendaciones: Caldero y arroz ciego de pescado y marisco. Mariscos y pescados frescos. Tarta de turrón.
Puntuación Total (0/5): * * * *


